Refinerías venezolanas solo procesan 170 mil barriles diarios - Runrunes
Refinerías venezolanas solo procesan 170 mil barriles diarios
La refinería El Palito estuvo paralizada por más de dos años, desde 2018, por falta de mantenimiento y de las inversiones necesarias
El reformador de petróleo de la refinería Cardón, crucial para la producción de gasolina, se detuvo en agosto de 2020

@fefamaya

La refinación de petróleo en Venezuela es apenas un tercio de lo que fue. Apenas 170 mil barriles son procesados en el que en algún momento fue uno de los complejos refinadores más grandes del mundo.

Según la BBC, en 2007, Petróleos de Venezuela producía 1.300.000 barriles de crudo diarios. Diversas trasnacionales operaban en la industria petrolera. Chevron, Exxon Mobil y ConocoPhillips siendo algunas de ellas. 

Un informe de Cedice Libertad señaló que para 2012, se producían entre 2.7 y 2.9 millones de barriles de crudo diariamente. De ellos, 1.303.000 eran refinados, es decir, entre 44,93 y 48,25% del petróleo producido se refinaba. 

Nueve años después, Venezuela produce 580 mil barriles de petróleo diarios aproximadamente. Sin embargo, la producción petrolera no ha sido la única cifra que ha descendido notablemente. Actualmente solo se refina 29,31% del crudo que se produce.

De la nacionalización al desmantelamiento

“El petróleo mueve hoy la historia. Debemos movernos con ella”, dijo Carlos Andrés Pérez el 29 de agosto de 1975 cuando anunciaba la nacionalización de la industria petrolera. El petróleo movió la historia, pero hacia un camino que nadie esperaba que la potencia petrolera tomara. 

Un artículo científico de Yldefonzo Penso señaló que la Ley de Nacionalización dejaba un resquicio abierto para que volvieran las empresas privadas a administrar el recurso venezolano. El artículo 5 reiteraba que el Estado ejercería la propiedad del recurso y sus actividades, pero, si al Ejecutivo Nacional le convenía, podía establecer convenios o alianzas con empresas privadas.

El proceso conocido como internacionalización de la industria, fue planteado y ejecutado con el objetivo de buscar nuevos mercados y aumentar la capacidad de refinación. Esto tuvo su máximo auge en la “apertura petrolera” en 1992 cuando PDVSA celebró contratos de explotación petrolera con algunas empresas privadas para la reactivación de campos inactivos. Estos primeros contratos se denominaron convenios operativos.

Los convenios operativos se crearon para explotar campos marginales. En definitiva, se firmaron 32 convenios que abarcaban 22 operadoras nacionales e internacionales. Dentro de las empresas foráneas se encontraban: BP, Chevron-Texaco, Shell, Petrobras, Repsol. 

En estos convenios, las empresas privadas actuaban como contratistas de PDVSA, suministrando los recursos financieros, materiales y humanos necesarios para reactivar el campo y PDVSA les pagaba dinero por barril producido, incluyendo costos y una ganancia establecida contractualmente. 

En 2007,  las petroleras Exxon Mobil y ConocoPhillips abandonaron sus operaciones en el país. La BBC reseñó que esta decisión fue tomada luego de que Hugo Chávez, presidente en ese entonces, erradicara los convenios operativos y las asociaciones estratégicas obligando a las trasnacionales a asociarse con Pdvsa en empresas mixtas, en las que la estatal petrolera venezolana siempre tendría mayoría accionaria.

Iván Freites, integrante del sindicato de trabajadores de Pdvsa, consideró que ese momento fue el inicio del declive de la industria petrolera venezolana. No era evidente al comienzo, pero esa acción condenaría más adelante la operatividad de las refinerías. 

La salida de las trasnacionales contribuyó a lo que se considera una de las primeras fallas de Pdvsa, la fuga de talento. Durante el paro petrolero de 2002, 18.000 empleados fueron despedidos. La profesora de la Universidad Simón Bolívar, Ursula Ehrmann, aseguró que esos empleados eran los expertos en la materia. 

El abandono de petroleras extranjeras y la fuga de talentos son dos elementos que contribuyeron al declive de las refinerías, llevándolas a tener un nivel de precariedad alto por falta de trabajadores capacitados para realizar el mantenimiento adecuado.

La nación que una vez fue considerada una potencia petrolera, hoy se esconde detrás las manchas de petróleo derramado por las fallas en refinerías.

Ninguna refinería al 100%

Luego de procesar 1.300.000 barriles de petróleo diarios y trabajar a máxima capacidad, cuatro de seis refinerías venezolanas solo trabajan entre 20 y 50% de su capacidad. Iván Freites indicó que durante enero de 2021, la refinería Amuay ubicada en Falcón, que forma parte del Complejo Refinador de Paraguaná (CRP), estaba produciendo apenas 60 mil barriles (20%), cuando su capacidad permite procesar 300 mil. 

En el caso de la refinería Cardón en el estado Falcón, también parte del CRP, en lugar de producir 305 mil barriles, solo está refinando 100 mil, es decir, 32,7% de su capacidad. 

De 187 mil barriles que puede procesar la refinería de Puerto La Cruz ubicada en Anzoátegui, en enero de 2021 solo 60 mil fueron refinados. Apenas 32,08% de su capacidad de refinación.

En caso de que se repare, la refinería El Palito sería la que puede trabajar a una capacidad más alta, solo con 50% de lo que es capaz de refinar. Actualmente, la planta refina 70 mil barriles diarios, cuando podría producir 140 mil. 

Un informe de Cedice Libertad aseguró que las refinerías Bajo Grande, en Zulia, y San Roque, en Anzoátegui, tienen capacidad para procesar 16 mil y cinco mil barriles de petróleo respectivamente. Actualmente, no están operativas. 

El estudio reseñó que Venezuela producía 2,7 y 2,9 millones de barriles diarios en 2012. De esa cifra, las refinerías de Pdvsa ubicadas en el país tenían capacidad para refinar y procesar 1,3 millones de barriles diarios. Esto quiere decir que entre 44,93 y 48,25% del crudo producido era refinado. 

Para febrero de 2021, según Freites, el Complejo Refinador de Paraguaná es la única refinería que está operativa, refinando 170 mil barriles de petróleo diarios: 105 mil en Cardón y los 65 mil restantes en Amuay. Además, señaló que las refinerías El Palito y Puerto La Cruz no están refinando crudo en estos momentos debido a reparaciones que están realizando en las plantas. 

“De 580 mil barriles de petróleo que se producen diariamente, solo se están refinando 170 mil”, aseguró Freites. Es decir, solo 29,31% del petróleo producido diariamente está siendo refinado. 

Fallas que ha generado la falta de mantenimiento

Desde el segundo trimestre de 2020, cuando la escasez de gasolina alcanzó su pico más alto en Venezuela, en El Palito, Amuay y Cardón, las fallas han sido recurrentes cada vez que han intentado ponerlas en funcionamiento, pero los problemas ya venían de antes. 

El Carabobeño reseñó que la refinería El Palito estuvo paralizada por más de dos años, desde 2018, por falta de mantenimiento y de las inversiones necesarias. En abril de 2020 intentó ser reactivada pero ha sido con una marcada intermitencia de más días de problemas y máquinas apagadas que de producción.

“Las fallas se han derivado en el colapso de sus tuberías, falta de agua y de vibraciones en toda la planta de craqueo catalítico, que impiden el aumento de la producción a números que puedan satisfacer la demanda de los 10 estados del país que se abastecen de combustible desde Carabobo”, indicó El Carabobeño.

De acuerdo con trabajadores de la refinería Cardón, el reformador de petróleo, crucial para la producción de gasolina, se detuvo en agosto de 2020 por una falla y falta de nitrógeno. 

Según Tal Cual Digital, se trata de  una unidad de procesamiento de gasolina que produce componentes de alto octanaje utilizados en la preparación de mezclas. Tiene una capacidad diaria de 45.000 barriles y Pdvsa lo había puesto en funcionamiento con una producción de unos 25.000 barriles de gasolina para enviarlos directo al mercado interno.

En el caso de Amuay, el 27 de octubre de 2020 una explosión afectó la unidad de destilación de la refinería venezolana. Reuters indicó que no hubo información del alcance de los posibles daños a la planta y dos de las personas, que hablaron bajo condición de anonimato, dijeron que el evento fue controlado rápidamente.

Invertir en la gente

Las refinerías de Petróleos de Venezuela han sufrido un gran deterioro desde el final del chavismo y el comienzo del mandato de Nicolás Maduro. La químico y profesora de la Universidad Simón Bolívar (USB), Ursula Ehrmann, aseguró que el declive de las refinerías venezolanas se debe a la falta de conocimiento técnico de los empleados y la carencia de mantenimiento preventivo. Ehrmann recordó que Pdvsa despidió a 18.000 empleados, que eran los expertos en la materia, durante el paro petrolero de 2002. Aseguró que fue una de las primeras fallas de la industria. 

“Los pocos especialistas que se quedaron, a pesar de los problemas de 2002, comenzaron a irse porque consiguieron mejores ofertas de trabajo en diferentes lugares del mundo”, dijo. Por ende, hay muy pocas personas con el conocimiento técnico adecuado de la industria petrolera para Pdvsa. 

La profesora de la USB reiteró que Pdvsa solía invertir en la formación del personal. “En la última década, Pdvsa dejó de invertir en la formación de sus empleados. Lo que causó la falta de capacidad técnica”.

La carencia de capacidad técnica impide tener el conocimiento adecuado para manejar una refinería. Hoy en día, por falta de dinero y conocimiento técnico, las refinerías no han recibido el mantenimiento técnico preventivo que debe hacerse continuamente para que la planta opere correctamente. “Se dañaron y sacaron cosas poco a poco. Hasta que se dañó todo”, indicó Ehrmann.

Esto causó que ciertas operaciones de las plantas petroleras no operaran de forma correcta o incluso no funcionaran. En el caso de la refinería El Palito el constante reinicio de operaciones durante 2020 ha causado un derrame petrolero constante en Golfo Triste afectando a las playas de Boca de Aroa y el Parque Nacional Morrocoy. 

La refinación, la petroquímica, el procesamiento del gas natural y el mejoramiento del crudo son los principales procedimientos que se llevan a cabo dentro de una refinería. Tras el declive de la petrolera estatal, estos procedimientos se han visto afectados, causando que la producción de sus corrientes no sea constante. 

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